viernes, diciembre 14, 2007

Segundos

Recién me sucedio algo extraño. O no, nose...
De golpe percibí un "aroma" particular que me hizo creer que estabas al lado mio. Y aunque luego me percaté que solo era una sensación, fueron lindos los segundos que creí que así era...

lunes, diciembre 03, 2007

Cuentos de Diván (Edición Especial)

Por Gabio
Psicoanalista: No pensé que volvería.
Julieta: Yo tampoco
P: ¿Entonces?
J: Acá estamos Doctor, Sola.
P: ¿Le molesta? La soledad, digo
J: Me molesta no entender el por qué de mi soledad. Soy una mujer independiente, que cuando no estoy trabajando, estoy capacitándome en alguna cuestión, solo para mejorar mi parte intelectual. Odio complicarle la vida a los demás, desarrolle una increíble capacidad para hacerme cargo de mis cosas. Visito a mis padres los sábados libres y a mis abuelos los domingos. Los jueves ceno con amigas. No soy una mujer problemática, no me gusta pelear, nunca entendí los celos infundados. Los miércoles tomo clases de pintura y los lunes cocino para toda la semana. Es verdad que detesto planchar, pero prefiero hacerlo los martes antes de usa ropa arrugada. Cuando me enojo, siempre es conmigo misma, trato de irme lejos, reflexionar y solucionar lo que me disgustó. Me gusta leer el diario para estar informada. Me encanta sorprender. Riego todos los días mis plantas y si me queda tiempo libre redecoro mi casa.
Ah! y los más importante Doctor…
P: Imposible, ya no queda tiempo.

Los besos que no nos dimos

Te di un beso, me diste otro. No te podía dejar ir, pero los compromisos están para cumplirse me dijiste. Te bajé a abrir, me diste un beso, te di otro y partiste.
Volví y encontré un beso en el ascensor. Lo tomé y lo guardé en el bolsillo. Me puse a limpiar y encontré cuatro en la alacena, dieciséis entre las sábanas y ocho entre los sillones. Seguí buscando y tropecé con dos en el baño, siete en el balcón y uno en la heladera. Me lavé la cara y vislumbré dos más pegados en el espejo. Seguí recorriendo mi casa e iba reuniendo todos los besos que no nos dimos. Los puse en una bolsa y prometí guardarlos hasta que nos volvamos a ver.
Al día siguiente tomé la bolsa para ver si seguían allí. Y es extraño como funcionan los fenómenos. Muchos son inexplicables y misteriosos; indescifrables y hasta creíbles, pero a veces es así como los tenemos que interpretar. O es que tal vez que no se interpretan, sino que se sienten. Quién sabe, no?

Mientras aquellos besos dentro de la bolsa, se reproducen…

miércoles, noviembre 21, 2007

Cuentos de Diván (3º entrega)

Florencia: - Tengo la sensación de que cada vez que empiezo un romance, se desvanece.
Psicoanalista: - ¿Y como es eso?
F: - Por ejemplo el otro día conocí a un hombre en el subte. Estaba en la parada Carlos Pellegrini. Levante la mirada y estaban esos ojos verdes que me miraban. Esos mismos ojos que tampoco me sacaban la mirada de encima. Imaginé un mundo que no era mío, sino de los dos. Salíamos a cenar, caminábamos tomados de la mano. Cada beso una eternidad y cada suspiro mi muerte. Cada vez que hacíamos el amor era un armisticio entre mi energía y su cansancio, mi calma y su nerviosismo, sus caricias y mis rasguños.
Teníamos hijos. Viajábamos. Llegábamos a viejos…
P: ¿Qué ocurrió con ese hombre de ojos verdes?
F: - Dejó de mirarme...
P: - A veces es importante decir lo que sentimos o sentir lo que decimos. El silencio puede dejarnos sin testigos.
F: - Lindas palabras. Gracias.
P: - No fui yo. La que dijo lo que siente fuiste vos.

lunes, noviembre 12, 2007

Use Protector Solar


"Señoras y Señores: usen protector solar.

Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro, sería este: usen protector solar. Los científicos han comprobado los beneficios a largo plazo del protector solar, mientras que los consejos que les voy a dar no tienen ninguna base confiable y se basan únicamente en mi propia experiencia. He aquí mis consejos:

Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud. No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se te haya marchitado. Pero, créeme, dentro de 20 años cuando en fotos te veas a ti mismo comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como te imaginas. No te preocupes por el futuro. O preocúpate, sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle. Lo que sí es cierto, es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida, son aquellos que nunca pasaron por tu mente... de ésos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera.

Todos los días haz algo a lo que le temas. Canta. No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos. Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos, a veces se gana y a veces se pierde. La competencia es larga y al final solo compites contra ti mismo. Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (pero si consigues hacerlo, dime cómo hacerlo). Guarda tus cartas de amor. Tira los viejos extractos bancarios. Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida. Las personas más interesantes que he conocido no sabían que hacer con su vida cuando tenían 22 años. Es más, algunas de las personas mas interesantes que conozco tampoco lo sabían a los 40. Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas, sentirás la falta que te hacen cuando te fallen. Quizás te cases, quizás no. Quizás tengas hijos, quizás no. Quizás te divorcies a los 40. Quizás bailes el vals en tu 75º aniversario de bodas. Hagas lo que hagas, no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Siempre optarás por una cosa u otra, como todos los demás. Disfruta tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas. No le tengas miedo ni te preocupes de lo que piensen los demás, porque es el mejor instrumento que tendrás jamás. Baila, aunque tengas que hacerlo en la sala de tu casa. Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza, para lo único que sirven es para hacerte sentir feo. Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén. Llévate bien con tus hermanos, son el mejor vínculo con tu pasado y probablemente serán ellos los que te acompañarán en el futuro. Entiende que los amigos vienen y se van, pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño. Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres, porque cuanto más pase el tiempo, más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven. Vive en una ciudad alguna vez, pero múdate antes de que te endurezcas. Vive en el campo alguna vez, pero múdate antes de que te ablandes. Viaja. Acepta algunas verdades ineludibles: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán, y tú también te envejecerás. Y cuando seas viejo añorarás los tiempos cuando eras joven. Los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a los mayores. Respeta a los mayores. No esperes que nadie te mantenga, pues tal vez recibas una herencia, tal vez te cases con alguien rico, pero nunca sabrás cuánto durará. No te hagas demasiadas cosas en el pelo, porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85. Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar el pasado de la caneca de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo, dandole más valor del que tiene.

Pero hazme caso en lo del protector solar."


lunes, noviembre 05, 2007

De utopías y deseos

Él: - Andas sensible decías?
Ella: - Si, no se porque
Él: - Ya falta cada vez menos para tenerte
Ella: - Frases como esa me harían tan feliz. Si viviéramos otra situación, otra vida...
Él: - Hace falta?
Ella: - Otra vida?
Él: - Otra situación?
Ella: - Es complicada ésta
Él: - No creo. A veces nosotros la vemos asi
Ella: - Yo sensible, vos filósofo
Él: - Cuál es la diferencia?
Ella: - No, ninguna
Ella: - Me pasaria la noche entera conversando con un buen vino, unas frutillas con crema, tirada en el sillon, escuchando musica con moraleja
Él: - Espero que haya sido un deseo y no una utopía
Ella: Un deseo antojante diria yo
Él: - Entonces los deseos se cumplen
Ella: - No siempre.
Él: - Vivir los deseos, agotarlos en la vida es el destino de toda existencia.
Ella: - Deseo que se cumpla
Él: - Aquí estaré...

La mejor del mundo


Ramiro: - Mi mamá es la mejor del mundo!
Javier: - Si? Y por qué?
R: - Y, porque mi mamá me compra todo lo que yo quiero. Tengo mi pieza llena de juguetes. Hace unos días me compró una bici con 21 cambios. No sabes como anda! Va re rápido. Es re buena mi mamá.
J: - Si? Y por qué?
R: - Porque es así ella. Que se yo. Por ejemplo le paga a una persona para que me haga unos desayunos increíbles, todo para mí. Ah! Y no sabes! Ayer me compró un perro para que me acompañe todos los días a la plaza. Y como ella trabaja mucho me regalo un celular con radio y cámara requete bueno.
J: - Si? Y por qué?
R: - Ay! no entendes nada! Ella sabe que yo tengo muchos amigos del colegio y me regalo el celular para que pueda divertirme con ellos mientras estoy en la profe particular ¿entendés? Y vos? Tu mamá es mas buena que la mía?
J: - No creo. Yo tengo pocas cosas en mi pieza que me gusten, salvo un cuadro con ella en donde se vistió de payaso para mi cumpleaños. Mucho no me regala porque no tiene trabajo por eso pasa mucho tiempo conmigo. Siempre me dice que si necesito besos y abrazos ella me los regala todos los que yo quiera. Siempre me hace el desayuno y la comida. Es re rica la comida que hace ella. Y me parece que no tenemos perro porque ella me acompaña siempre a la plaza. Juega re mal a la pelota, me hace reír un montón. Y como siempre la estoy ayudando y ella me ayuda a mí a aprender cosas del cole, no me hace falta un celular ni una profe. Ah! y tooooodos los días, dice que me ama mucho.
R: Si? Y por qué?

sábado, octubre 20, 2007

Cuentos de Diván (2° entrega)

Walter: - No sé en qué fallamos doctor…
Psicoanalista: - No fallaron como pareja, se fallaron entre ustedes. ¿Pensás que realmente la conocías, Walter?
W: - Obvio que la conozco. 12 años en pareja. ¿Cómo no la voy a conocer? Sé como hacerla reír, cómo hacerla llorar. Sé que cada mañana cuando se despierta va y se toma un vaso de agua antes de preparar el desayuno. Sé que se suena los dedos antes de prender la computadora, que le gusta el mate amargo y los café bien dulces. Si me suena el celular en cierto momento del día sé que es ella. Cuando voy caminando por la calle y una persona pasa a mi lado con el mismo perfume, me es inevitable llamarla. Cada vez que la quiero sorprender adivina lo que voy a hacer. Había días que sabía cuándo iba a querer hacer el amor y cuando me iba a decir que le dolía la cabeza. Sé cuales son sus puntos débiles y su talón de Aquiles, el lugar exacto para hacerle cosquillas y que son 7 los puntos de una operación. Sé lo que más la enoja y que nunca se guarda nada. Sé que su número preferido es el 22 y su canción preferida es Hey Jude de los Beatles. No le gustan las frutas secas y es alérgica al ají molido y al queso crema. Le aburren los libros largos y odia el hígado. Siempre elije la pata del pollo y a Alanis Morissette para cantar en la ducha. Cuando se cambia la ropa me dice que el marrón y el negro no combinan...
Como verá doctor, la conozco de memoria, nada podría tomarme por sorpresa.
P: - Y no habrá sido eso?
W: - ¿Qué cosa Doctor?, ¿Conocerla de memoria? o ¿Haber perdido la capacidad de asombro?
P: - En ese orden Walter… en ese orden.

martes, octubre 09, 2007

El velociraptor del Área Chica

Por Mauro E. Zigliani
...el artesano de gira

Cuando uno comienza la historia de alguien que pasado el tiempo, se transforma en un símbolo futbolístico de cualquier institución, es necesario destacar las virtudes técnicas ligadas al balompié. Bueno, este no es el caso.
Hoy! Jóvenes!!, les voy contar la historia de un tipo que allá por los primeros años del siglo XXI, no se destacaba por su gambeta, ni por su elegancia para amasar la redonda, mucho menos por “matar” la pelota con el pecho, ni siquiera por su juego aéreo… sino por su ubicuidad dentro del rectángulo mas pequeño del campo: El Área Chica.
Su vida y obra pasó dentro de ese rectángulo, esa jaula que para un animal del gol como era Matías Gastón Arilli, mas conocido como “El Loco”, formaba parte de su hábitat natural.
Un desconocido alguna vez lo bautizó “el velociraptor”, vaya a saber uno que se le cruzó por la cabeza a esa persona, tal vez fue un error al señalarlo teniendo en cuenta que era en un partido nocturno; lo cierto es que nunca fue esclarecido ese suceso, pero quedo grabado en la memoria de todos los que alguna vez compartimos un lugar en el glorioso equipo del Furano FC, del que este exquisito jugador (lo de exquisito es por los maravillosos perfumes que usaba durante los partidos), también era fundador y tesorero.
Cuenta la leyenda, que su sola omnipresencia predisponía a comentarios de los rivales que intimidados ante semejante estampa, no dejaban de remarcar que había que estar cerca del “7” (número histórico de Arilli) porque “parece bueno”. A los 10 minutos de comenzado el juego, esas sospechas se desvanecían.
Pero donde sí levantaba suspiros inalterables, era en la platea femenina; ahí si que se desenvolvía como nadie. Al verlo pasar, las mujeres que observaban los partidos del tricolor, se perdían ante sus ojos, dejando para otros especialistas sus “yerros” futbolísticos más comunes.
Pero una tarde de invierno, cuando el sol moría detrás de unas nubes que ingratas lo cubrían, El Loco Arilli confeccionó su más maravillosa obra, el rebote.
Si señoras y señores, un majestuoso centro elevado desde la derecha por un pie mágico, fue conectado por la cabeza del delantero con el que hacía dupla, y fue a parar a las manos de un arquero que imberbe no retuvo… En ese preciso instante, cuando el mundo parecía paralizado, apareció él, el hombre gol de Furano Fútbol Club, para tomar ese rebote y con la sola utilización de su suela derecha, la empujó a la red para que todos se unan en el grito sagrado de gol.
El velociraptor, dinosaurio carnívoro fósil, no era capaz de volar porque su anatomía ósea se lo impedía. Pero según estudios mas modernos, sugieren que quizás los antepasados del velociraptor sí volaban, y que si retuvo las plumas fue para mantener el calor de su cuerpo, camuflaje, exhibición de cortejo sexual, incluso para mejorar la maniobrabilidad y aumentar el empuje durante la carrera.
Así sólo se entiende como Matías Gastón Arilli, “el loco”, llega un segunda antes que todos, es el más fulminante frente a sus rivales y convierte goles increíbles.
Así y sólo así, se entiende como a alguien se le puede haber ocurrido alguna vez, rebautizarlo como el Velociraptor del Área Chica…


Dedicado para el Cumpleaños de su amigo, el Loco Arilli (7)

martes, septiembre 25, 2007

Cuentos de Diván (1° entrega)


Psicoanalista: - Como se siente hoy Ricardo?
Ricardo: - Mal. Angustiado. Molesto.
P: - Mismo tema de siempre?
R: - Si…
P: - Lo escucho
R: - Se llama Miriam. La conocí hace poco. Una mujer muy linda, pero tiene ciertas actitudes que me están empezando a incomodar bastante. Por ejemplo cada vez que viene a mi casa no me cocina, ni me lava los platos. No digo que no me gusta que no sepa, sino que no me reproche lo que cocino. Cada vez que va al baño agarra el peine y me deja todos los pelos en el lavamanos. Fuma y siempre tiene olor a cigarrillo. Cada vez que estamos en la cama ella no se mueve y prácticamente tengo que hacer todo yo. Ronca doctor! Y siempre se queda con toda la sabana. Nunca me agradece las cosas que yo hago por ella, ni tampoco me devuelve las llamadas. Cada vez que vamos al cine ella elige la película que no quiero ver. Tenemos gusto de música diferente. Su gusto por la vestimenta que se pone es raro. Nunca combina los colores y siempre tiene aspecto de dejada. Nunca se pinta cada vez que la invito a una cena romántica y critica siempre el lugar donde la llevo. Juzga a mis amigos y habla mal de ellos. No me pone atención mientras estoy hablando. Siempre llega tarde a una cita, en realidad siempre que nos encontramos en algún lado. Caprichosa y desconfiada. Siempre me pide que le compre algo y una vez que lo tiene me pregunta de dónde saqué el dinero. Cada vez que viene a casa habla mucho con las amigas desde mi teléfono. A veces pienso que me oculta cosas y tiene muchos amigos varones. No soy celoso, pero que se yo… todavía no conocí a ninguno. Odia las velas y sahumerios. Ella es de River y yo de Boca. Ella radical y yo peronista doctor…
P: - Aha… ¿algo mas?
R: - Si doctor… la amo.

lunes, septiembre 24, 2007

Solo los Domingos

Solo los domingos, suelen engañarse entre si. En el día donde la cabeza más abruma con un monologo el padecimiento del amor, se ven para mentirse el uno al otro y así no tener que disimular nostalgias.
Se prometieron palabras trasparentes y un contrato sin reembolso. Sin embargo saben del peligro de su juego y sus consecuencias. Mientras se besan, se tientan, se ríen. Se inventan el uno al otro, de la mano y un abrazo, un helado y una película, una cena y un regalo.
Hasta que un día jueves, él se dio cuenta que la amaba…

Te amo – dijo él.
Solo los domingos – contestó ella.

sábado, septiembre 01, 2007

Hermanos de Sangre

Por el Pibe Berna...
el amigo de Bucay

El destino se encarga de destrozar lo que pensabamos que podiamos llegar a ser o estar haciendo en este momento, quizas en el patio del colegio, en las horas libres del secundario, en algun fulbito en la quinta, nos preguntabamos si esto se iba a cortar... tampoco queriamos ser concientes, daba tristeza pensar, solo pensar que cada uno iba a crecer, que ibamos a ser adultos. Nadie tenia la certeza pero si la esperanza.
En el 2000 volviamos a nacer, facultades para algunos, trabajos para otros, y despedidas como la mia. Pero los pibes no solo crecieron, sino que le tapamos la boca a aquellos que dudaban, y sobre todo dejamos de pensar en nuestro destino como hermanos de toda la vida. El objetivo estaba cumplido. Cada uno crecio a su manera, pero siempre juntos. Y vinieron hijos, y vinieron nuevos amigos como si fueran del mismo palo de siempre. Que Berna esta colgado mirando al sur con un rock and roll, "seguro esta pensando en una chica, o solo disfrutando el momento" piensan los pibes.
Que el Loco cocina para todos, "quizas sea su mejor manera de demostrar sin pedir". Que Mauro esta hiperactivo, "porque asi nacio y asi va a morir, banquemoslo que nos contagia". Que Juan te mira fijo, "està pensando que no te falte nada". Que Otero habla boludeces, "esta todo bien, nosotros tambien fumamos del mismo".
No hace falta decir que conocemos miradas, pensamientos, actitudes, siempre nos anticipamos. Y la conclusion es facil, vos conoces a tus hermanos? Yo conozco a los mios.

miércoles, agosto 29, 2007

La mesa sin aristas de los hombres de almas sensibles


Cada vez que la luna muestra su cara a medias, alrededor de una mesa sin aristas se congrega un grupo de hombres que ponen como excusa rendirle culto a la mediocridad de la cebada fermentada y la irresponsable efervescencia azabache de una bebida digestiva, solo para hablar de obsesiones.
Éste grupo concentra cualitativas personalidades diferentes. Ninguno es parecido al que tiene a su derecha, ni tampoco al de su izquierda. Ni los de la derecha a los de enfrente y viceversa. Todos poseen vestigios particulares.
Uno habla con voz elevada, el otro contradice toda opinión. Unos tienen ojos verdes y otros ojos negros. Hay de pelo largo y de pelo corto. Unos tienen ropa de marca, otros simplemente de países limítrofes. Uno prefiere no fumar, el otro deja sus ojos en bancarrota ante la más mínima pitada.
Sin embargo, aquellos hombres sentados alrededor de una mesa sin aristas, se juntan a razonar el tema que más los desvela, que mas los hace felices, el que los hace llorar, a unos de risa a otros de tristeza: las mujeres.
Algunos de ellos sostienen que son los portavoces del demonio, otros sin embargo, prefieren enaltecerlas con belleza prodigiosa, un manto de piedad y adoración. Uno pregona el uso y explotación desinteresado de la especie, mientras otros no pueden despegarse del pasado.
Todos aquellos testimonios heterogéneos del rubro femíneo, lograron que estos hombres disímiles como sus pensamientos, vestimentas, color de ojos, volúmenes de voz y temperamentos, tuvieran algo en común. Ese algo que los consolidó como hombres y sobre todo como amigos. Sus almas se volvieron sensibles, tales como el cristal, como una hoja reseca de otoño o como una lágrima abatida.
Coinciden que el amor hacia una mujer es peligroso pero a la vez fascinante. Correr el riesgo tiene sus tropiezos, pero también certezas. La belleza tiene una espada bien filosa, de la cual puede correr sangre o pétalos de rosas.
Aquellos hombres reunidos en la mesa sin aristas, son hombres de almas sensibles. Y desde el momento que se volvieron sensibles, ya no hubo diferencias, no hubo contraste, ni derechas ni izquierdas.
Cada vez que la luna muestra su cara a medias, alrededor de una mesa sin aristas, puede haber una mujer amada o un hombre herido.

martes, agosto 28, 2007

San Otero 11:7-666

El primer dia creo la luz, para que el mundo admire su belleza
El segundo dia creo la noche, para utilzar la oscuridad como estrategia de caza
El tercer dia creo a los hombres a su imagen y semejanza, pero les puso un corazon, para que no compitan demasiado.
El cuarto dia creo a las mujeres y como se guardo los planos de su construccion, conoce todos sus puntos débiles.
El quinto dia creo a los animales y a las plantas, no sabemos porque hizo eso pero calculamos que estaba al pedo.
El sexto dia creo la telefonia celular, el msn y el vino espumante con Speed, eso se lo agradecemos todos.
Y el séptimo dia mando una lista de difusión y la primera que picó se tiró a descansar junto a él... creyendo que iba a ser para siempre.

El señor trabaja de maneras misteriosas, pero cumple.......

Amén

viernes, agosto 24, 2007

Independence Day


Odio lavar los platos. Detesto limpiar el baño. Fumo pero no puedo ver las colillas del cigarrillo en el cenicero. No me gusta que nadie fume mientras cocino. Me fastidia cuando me bajan el volumen de una canción que me gusta. Pronostico que mis vecinos me van a caer mal, son todos viejos. Me da fiaca sacar la basura. Todavía no se tomarme el bondi o el colectivo. Odio decirle bondi o el colectivo. No tengo ollas para cocinar para más de 4 personas. Me irrita el color celestito de las puertas de mi casa. Me embola no tener revistas en el baño, el reverso de los shampoo ya me los leí todos. Aborrezco el ruido del extractor de aire del baño. Me impacienta todavía no tener parrilla. Me desagrada el empapelado del interior de mi placard. No me gusta la silla de la computadora. Me pone nervioso que la heladera no cierre bien. Me molesta que mi vecino toque el saxo. Odio que no me haya entrado la cama en la posición que yo quería. Maldigo al chispero de la estufa de mi pieza que no anda. Me desagrada ver la pileta de la cocina llena de ollas sucias. El color rosa pastel del baño me causa escalofríos. Sin embargo…
Me encanta mi pieza. Siempre amanezco de buen humor. Amo levantarme y poner música. Me encanta desayunar en la cocina con todo el sol que entra por la ventana. Adoro cocinar para mí y para los demás. Me divierte mucho ir al supermercado. Admiro la heladera cada vez que la veo llena… y vacía también. Me encanta el monitor LCD negro de 17” de la computadora. Me magnetizan mis sillones cada vez que llego de trabajar. Siento una paz inexplicable cada vez que ceno con la estufa hogar y velas prendidas. Me encanta saber que siempre me espera una cerveza bien helada en la heladera. Adoro la temperatura y presión de la ducha del baño. Es reconfortante el momento después de comer cuando prendo un cigarrillo y degusto el café batido de Colla. Tengo la extraña sensación de tener ordenado todo siempre, y me encanta. Me encanta recibir gente. Me alucina mi balcón terraza. Me gusta como queda el aroma a sahumerios y velas aromatizantes. Me divierte robarle la ropa a Colla. Me encanta levantarme para ir a trabajar. Adoro mis ticket canasta. Me alucina la potencia que tiene mi equipo de música. Es increíble lo grande que es el termotanque y el cenicero de Quilmes. Me fascina caminar descalzo sobre el parket y dejar la ventana abierta del living de par en par. En definitiva y como alguna vez alguien me dijo… Independencia Económica, soberanía política.

sábado, agosto 04, 2007

Analisis Marplatense

Por el Pibe Berna...
el amigo de Bucay

Loco! me sacan, uno insiste, le pone garra pero no cambian más. Por propia experiencia digo que el amor mata, pero mas mata no tener sexo. Y si bien ésto puede comprometer mi actividad sexual por mucho tiempo, no me importa. Si me canso con la derecha le doy con la izquierda.
Analicé mucho. Analizar mucho para mi es pensar 5 minutos. Y como me pasó pocas veces pero grosas, voy a contar cómo creo que hay que hacer para NO enamorarse...

Primero: Cuando encuentro a alguien, lo primero que hago es compararla y seguro va a salir perdiendo.
Segundo: Le veo lo negativo cuando habla, aunque sea la mas linda que vi en mi vida.
Tercero: Cuando me mire le esquivo la mirada, hago que piense que soy medio cagón, por lo tanto no le sirvo.
Cuarto: Cuando pienso que me estoy enganchando, pienso en lo mal que me fue, y ya la empiezo a mirar mal.
Quinto: Cuando me saque el tema "sexo" me acuerdo de las encuestas de que el 60% de infidelidad lo provoca la mujer.
Sexto: Apenas me hable de su ex, le digo que seguro va a volver.
Séptimo: Si es perfecta o cuasiperfecta en sus pensamientos, pienso que hay mejores.
Octavo: Pienso si vive muy cerca o muy lejos. En caso medio, la relación terminaria porque peleariamos por quién viajó mas veces en la semana.
Noveno: Es probable que no me este enamorando, sino que se aprovecho de las circunstancias en que se metió en mi vida.
Décimo: "NO ME VOY A ENAMORAR, NO TENGO GANAS, NO ME ROMPAN LAS BOLAS, Y NO ME VAN A GANAR"
Bueno, esto es solo conocimiento de causa. Lo puse en práctica 2 o 3 veces, y funcionó. O serà que pedia mucho? O será que me aburren todas.
He dicho.
Soy Berna,
el amigo de Bucay,
y si te miro es para verte el culo.

jueves, julio 19, 2007

A toda Cenicienta le llega su medianoche

¿Querés ser mi novia? te suspiré después de un recreo y nunca más fui tan sincero como aquella vez. Solíamos abrazarnos de las manos y escondernos en galpones grandes solo para escapar de curiosos y probar nuestros primeros besos. Todavía alcanzo a entrometerme en aquel perfume de tus rulos ilegibles y explorar tu sonrisa que dejaban tus dientes de leche, fusionado con tus pecas que nunca terminaba de contar. Mientras todos bailaban lento a una distancia cautelosa para aquella edad, vos me abrazabas porque nos prometíamos no dejarlo de hacerlo jamás.
Y con el sin pensar de las consecuencias de un juego peligroso, jugamos a las escondidas. Esa tarde desconozco si fue por culpa de mi nefasta calidad de buscarte o tu excelente capacidad de confundirme, que no te pude encontrar nunca más. Busqué detrás de cada árbol, debajo de cada auto; dentro de un poema muerto y arriba de una nube. Le pregunté al recuerdo y a la nostalgia; consulté al amor y a la locura que caminaban de la mano por aquel parque, pero ninguno supo contestarme ni darme tu huella. Fue allí mismo que me entregué a tu melancolía y a un gélido mapa que nunca entendí. Me di por muerto aquella tarde y prometí no jugar más, nunca más.
Pasaron los días, los años, las hojas, los jazmines, los poemas, los besos, la melancolía y un día, en un colectivo que siempre llegaba tarde, te encontré. Sonreíste. Tus dientes ya no eran de leche, tus rulos ya no eran rulos, tus pecas seguían siendo incontables.
Invocamos viejas fotos, inmortalizamos cada beso, acariciamos estar juntos y fundimos el tiempo, el mismo que perdimos en desearnos. Volvimos a bailar lento las mismas canciones y yacíamos bajo sábanas si poder despegarnos como nunca nos había pasado.
Sin embargo, siempre hay un día en que a las cenicientas les llega su medianoche. Desde aquel día que pareció ser perfecto, llegó el desencuentro de un amor inocente. Cada vez que nos vemos nos enamoramos, pero siempre con diferentes relojes, siempre rodeados de otras personas, siempre en diferentes lugares, con otros tiempos y diferentes distancias. Que cruel e hipócrita realidad las que nos guía, si el propósito es querer estar juntos. ¿Acaso eso es la felicidad que buscamos? ¿Suponer la ilusión del qué hubiéramos sido?
Ahora miro el reloj y marca las 12...

lunes, julio 09, 2007

Y sigo...

Doloroso es el tiempo que entre dudas... se pasa.
By Séneca

martes, junio 26, 2007

Un ángel y un cristal

Tal vez por el asedió católico de mi educación, es que soy agnóstico como un tal Borges. Tal vez por el sin sentido de las fábulas de mi infancia, es que no creo en arcángeles ni en luciferes. Sin embargo (y odio los sin embargo) sin quitarle la razón a lo razonable, mientras estaba yo sentado frente a una cristal que necesitaba un abrazo, dejando mi corazón y la verdad sobre la mesa, sin avisar se manifestó una niña. Aquella pequeña al vernos vislumbró la situación como si supiera con experiencia, lo que muchos tardan años en aprender. Mientras nuestras manos apagaban el frío llenos de dudas y un no se, la niña solo dejó una tarjeta y sin pedir nada a cambio, se desvaneció tras el vidrio empañado de aquel invierno, como un ángel. Ambos nos miramos, reímos y miramos lo que decía la tarjeta…

No dude nunca de su mirada, que parecía no mentir en sus besos; maldito sea el pasado, que deja como huella las cicatrices. Quisiera contar los besos que no me diste mientras espero, la osadía del ayer. Quisiera verte y no puedo atarme de manos y pies. Tus palabras reclaman silencio y libertad, pensamiento y reflexión. Ese tiempo que no se distingue entre pasado y presente, entre un ayer o un mañana. No me siento culpable de tu lejos, ni dejo de fruncir los entrecejos que usurpan de tus ojos la alegría. Quisiera ser tus respuestas a tanta hipocresía de promesas narcisas. Permite que mis manos te malcríen y dejen tus labios caer aquella sonrisa verdadera, la misma que me convenció mirarte por primera vez. Agradezco la sinceridad de tus dagas y las promesas gastronómicas que nos faltan recorrer. Excúsame si es muy pronto, pero añoro ya nuestros hasta luego y extraño nuestros hasta hoy.

…"Cuando el amor no es locura, no es amor”

domingo, junio 10, 2007

Preámbulo A Las Instrucciones Para Dar Cuerda Al Reloj


Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
De Julio Cortázar