domingo, agosto 31, 2008

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo.
Que nadie establece normas salvo la vida.
Que la vida sin ciertas normas pierde forma.
Que la forma no se pierde con abrirnos.
Que no está prohibido amar.
Que las heridas se cierran.
Que las puertas no deben cerrarse.
Que la mayor puerta es el afecto.
Que los afectos nos definen.
Que definirse no es remar contra la corriente.
Que no cuánto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja.
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.
Que negar palabras es abrir distancias.
Que encontrarse es muy hermoso.
Que el porqué de los niños tiene un porqué.
Que querer saber de alguien no es sólo curiosidad.
Que autodeterminación no es hacer las cosas solo.
Que nadie quiere estar solo.
Que para no estar solo hay que dar.
Que para que nos den también hay que saber como pedir.
Que saber pedir no es regalarse.
Que para que nos quieran debemos demostrar que somos.
Que para que alguien sea hay que ayudarlo.
Que ayudar es poder alentar y apoyar.
Que cuándo no hay placer en las cosas no se está viviendo.
Que se siente con el cuerpo y la mente.
Que con los oídos se escucha.
Que cuesta ser sensible y no herirse.
Que herirse no es desangrarse.
Que para no ser heridos, levantamos muros.
Que quién siembra muros, no recoge nada.
Que sería mejor construir puentes.
Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve.
Que volver no implica retroceder.
Que retroceder también puede ser avanzar.
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol.

Mario Benedetti

sábado, agosto 02, 2008

El Campeón


Aclaración: A diferencia de los textos aquí expuestos, no pretendo que éste complazca o deleite al lector. Simplemente quiero y tengo la necesidad de expresar lo que siento por Celestino Francisco Corinaldesi, mi abuelo.
Espero me disculpen.


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Celestino Francisco Corinaldesi. Todos lo conocían como El Petiso o como yo lo llamaba… el Campeón. Debo confesar que en mis 26 años de vida, mi abuelo es el primer familiar cercano que se me va. Es una sensación rara. El pensar que no lo voy a tener más físicamente me cuesta entenderlo. Lo extraño mucho.
Para quienes no lo conocen él fue carpintero, pintor, taxista, jardinero, marido, padre y abuelo. Atleta en su juventud, jugador de bochas en su vejez. Quien estuvo 5 minutos con él en alguna charla, sabe de todas sus proezas de jóven o sus juegos de campeonato de bochas en Plaza Matheu.

Cada acción que evoco de su persona trae consigo generosidad y desinterés. Una imagen paternal impecable que tuve la privilegio de disfrutar y una mano gastronómica envidiable. Siempre esperándome con el almuerzo y ese pedazo de queso duro después del colegio, las “vueltas manzana” con la bicicleta hasta Arana. Estoy seguro, aunque muchos dicen que es un cuento que me hizo, de que ahora soy alto por todas las veces que me insistía que me cuelgue de un caño que el mismo había puesto, 5 minutos todos los días para dejar de ser petiso. Las espadas de madera, las luchas libres sobre la lona del patio, las risas que me causaban sus gases a la mañana antes de ir al colegio. Cómo me reía! Y esas orejas que nunca supe como las movía solo para hacerme reír.
Tripero de nacimiento, puteaba todos los domingos sentado sobre el borde de su cama a una radio portátil que relataba a su club Gimnasia y Esgrima La Plata.
El viejo salió en el diario El Día de La Plata y hasta en la tele. Si, el viejo para coronar su carrera artística (si alguna vez la tuvo) salió en el programa de Alessandra la sexóloga por Cosmopolitan TV, en un especial de abuelos y nietos que tuve la suerte de compartir con él.

Se nos fue un día cualquiera. De esos que no se esperan o uno no se imagina. Al funeral fueron muchas personas. Amigos y familiares que hace mucho no veía. Pero durante todo el velorio sentí que faltaba algo. Me fui vacío. Solo estaban las indudables lágrimas de la gente que lo amaba y la admiración de los más jóvenes.
Sin embargo y luego de una breve plegaria de un cura allí presente, el lugar si inundó de un silencio como yo nunca lo había sentido antes. Solo veía a mi abuela sola junto al féretro. Dude en ir a abrazarla, acercarme a ella, darle un abrazo, no se. Sentí tal vez que eran sus últimos segundos cerca de él y preferí quedarme donde estaba. Y ahí apareció la acción que definitivamente faltaba para despedirlo: el aplauso. Agradezco a mi vieja enormemente que lo haya hecho, sin dudas era eso lo que faltaba. El aplauso de agradecimiento, de reconocimiento, de retribución, de gratitud… pero sobre todo de un “gracias”. Esas gracias que lo perpetúan enérgico sobre su devaluada bicicleta yendo a jugar a las bochas o haciendo el asado o ñoquis del domingo. Esas gracias por esa dedicación a sus hijas, yernos y nietos que lo hicieron único para nosotros y un ejemplo para todos aquellos que lo admiraban. El aplauso era lo que simbólicamente se merecía después de 88 años de una vida muy difícil pero sin dudas vividamente plena, que muchos quisieran llegar a tener.
Al Campeón, es así como yo lo llamaba en referencia a que era el único en la familia en ganar trofeos, vivió una vida digna y como todo campeón, dejo recuerdos imborrables y una gran admiración para todos los que disfrutamos de él y con él.

Para él mis gracias eternas.
Te extraño Mucho

Matías.

martes, junio 10, 2008

El Hombre de los Consejos

Cuentan de un hombre ermitaño que habitaba en U-Tsang, provincia al suroeste del Tibet, tierra asiática de grandes misterios y creencias budistas, a quien todos acudían para entregarse a sus lecciones y consejos. Iban todos aquellos que perdían el rumbo de sus vidas, dudaban de tomar decisiones difíciles o simplemente para sentirse más seguros de sí mismos. Todos lo llamaban, el Hombre de los Consejos.
Un día se le acerca una niña y le dice:
- Hombre de los Consejos, tengo miedo. Hay un monstruo en mi placard que no me deja dormir.
- Hay muy pocos monstruos que garanticen los miedos que les tenemos. Cuando te encuentres paralizada del miedo, respira hondo y cuenta hasta 5. No volverás a sentir miedo jamás!
Un jueves se le aproxima un jóven y le dice:
- Hombre de los Consejos, debo reconquistar a una joven, pero temo que me diga que no.
- Conquistar sin riesgo, es triunfar sin gloria.

Un atardecer se le presenta un viejo y le dice:
- Hombre de los consejos, sé que soy viejo y se me avecina la muerte, ¿debo temerle?
- No hay que tener miedo de la pobreza ni del destierro, ni de la cárcel, ni de la muerte. De lo que hay que tener miedo es del propio miedo.
El Hombre de los Consejos seguía instruyendo a la quimérica ciudad de U-Tsang, salpicando a todos de su sabiduría, sapiencia e inteligencia.
Sin embargo, un día martes ve a Amy Chan aproximarse, mujer de la cual se había enamorado perdidamente el Hombre de los Consejos en su adolescencia.
- Hola! – dijo ella
- (respiró hondo) 5, 4, 3… Demonios! – dijo él.

“A veces en el amor, no hay consejos que valgan la pena oír.”

lunes, junio 09, 2008

Mi boca y la mía

“Mi boca es mía” me dijiste siendo dos extraños.
Mi boca quedó sin palabras y sin arrepentirme de ser un tirano te robé un beso. Tu boca no renegó de tal gesto y ahora fuiste tú la que te quedaste sin palabras. A veces el silencio puede ser generoso, tanto que mi boca se aprovechó de la tuya y no se necesitaron más palabras, ni arrepentimiento ni tiranías.
Mi boca se enamoró de tu boca y la tuya, de la mía.
Nunca me atrajeron tus ojos, ni tus hombros, ni tus manos. Nunca me cautivaron tus orejas, ni tus pies, ni tus pecas. A mi boca solo le interesaba tu boca y la tuya, la mia. Nada más.
“Mi boca es tu boca, para siempre” le susurraste a mi boca y te tomé la palabra.
Sin embargo, no recuerdo cómo ni porqué te fuiste de este mundo, egoísta como tu decisión de quitarte la vida. Me dejaste sin tus ojos, sin tus hombros y sin tus manos. Ya no puedo acariciar tus orejas, ni tocar tus pies ni contar tus pecas.
Ahora solo tengo para seguir manteniendo tu estela viva cerca de mi almohada, el roce húmedo y absoluto de mi boca... y la mía.

domingo, mayo 04, 2008

Excepción a la regla

Eres la excepción a la regla. Por lo menos a la mía. Tu pelo, tus ojos, tus brazos. Eres eso que no esperaba en el andén de ningún tren, ni arriba de ningún 108. Eres la recensión a todas mis quimeras, sin idolatrar en vano ese globo rojo que se eleva cada vez más. Eres eso que no suponía ni aguardaba. Eres la excepción a todo lo que conozco, alejando fantasmas de polleras monótonas y besos que nunca son droga. Eres la que nunca podría imaginar abrazar tanto, sobre sábanas impermeables, indivisibles a las rosas y jazmines. Malditos sean los despertadores que rompen nuestros sueños y nos dividen sin nuestro consentimiento.
Tienes palabras de sobra, sin dudas ni silencio que incomoden. Somos mitades que ahora sí encajan, que sí claman extrañarse, sin pensar tanto ni enroscarse sin que valga la pena.
Y termino esta inútil confidencia sin querer pretender demasiado, más que codiciar tu atención, ya que el resto lo tengo pensado: Jugar a ir de la mano, caminar sin soltarnos y ver hasta donde llegamos…

viernes, mayo 02, 2008

Equilibrios

Dos personas se cruzan de frente a paso acelerado por un pasillo y…

- Hola! Cómo estas?
- Bien, vos?
- Bien. Mal. Duermo poco. Duermo mucho. Trabajo de día. Trabajo de noche. A veces estoy hecho un toro. Otras veces un trapo. De buen humor. Enroscado. Feliz. Enojado. A veces me enamoro y a veces no. Estoy Gordo y otras veces flaco. Me veo lindo. Me veo feo. A veces me siento suficiente, otras necesito un abrazo. El otro día lloré, pero más reí al día siguiente. Estoy sin un mango, pero cobro mañana. A veces me siento fuerte, otras veces me duele el corazón. Ayer me sentí exitoso, hoy me siento disperso. Creo poder para esta semana tocar el cielo con las manos, si es que me saco hoy el desánimo de encima. En fin... buscando el equilibrio.
- Eh… ok. Suerte! – y acelera su paso casi a ritmo de trote.
- Si… y a veces siento que no me escuchan.

martes, marzo 25, 2008

Cuentos de Diván (4º entrega)

Humberto*: - Devuélvame la plata!
Psicoanalista: - Perdón?
H: - Usted no es quién para decirme que es lo que tengo que hacer…
P: - Mi trabajo no es decirte qué hacer Humberto, sino mostrarte lo que vos mismo pensas y que no querés asumir.
H: - Pero si le estoy diciendo que la amo!
P: - También me dijiste que ella no te ama
H: - Eso es imposible. Ella solo está confundida. Me tengo que esforzar más
P: - No te parece que hiciste demasiado? Un bote que se impulsa con un remo solo da vueltas…
H: - No ve! Ahí está otra vez! Eso no es decirme lo que tengo que hacer acaso?
P: - Yo soy tu psicólogo Humberto, no el de ella. Defiendo tus intereses y tu bienestar. Solo abro las puertas que tenes cerradas para que veas todo mas claro.
H: - Devuélvame la plata!
P: - Ok. Entonces vos devolveme el tiempo que acabo de perder con vos.
H: - Eso es absurdo. Es imposible.
P: - Imposible como asumir que ella no te ama?
H: - …
P: - Tome el dinero Humberto. Pero no puedo seguir atendiendo a un hombre que no puede asumir como tal que ha sido dejado por una mujer. No es la muerte. Tampoco es la vida. Buenas Tardes.

* A las dos semanas Humberto (soltero) volvió a tomar sus sesiones, pero esta vez por su disconformismo laboral.

lunes, febrero 18, 2008

Ser lo que deba ser


Dedicarte un sueño me resultó extraño ojeando sin querer mi pasado de incorregible. Y antes de abrir los ojos, desperté entendiendo que me gustabas de verdad.
Que rápido se pasan las sonrisas que después de tanto remar, los brazos van cediendo y las caricias son menos que tus palabras y tus razones. Tal vez te pareció mas fácil mostrar la piel que evidenciar lo que estas sintiendo; virtud negligente y ruidosa que sacude y encierra ilusiones de sirena que no podía dejar de admirar.
Adivinarte siempre fue adivinanza y mis preguntas tus rompecabezas. A fracasar voy tan destinado como dispuesto. Pero no es de hecho el triunfo lo que busco, ni siquiera una derrota heroica o casi digna. Mis anhelos siempre fueron otros más sencillos: sentir tu respiración y cuidarte en un abrazo.
Mis palabras siempre recordarán tu sonrisa, mis besos tu espalda, y mis manos una canción que acaba de terminar.
Dios sabe que hubiera querido cerrar los ojos antes de ver los tuyos en bancarrota, pero es la naturaleza misma que dice que los amores no se hacen, no se fuerzan, no se convencen, no se retienen, ni dudan… los amores son y nada más.

jueves, enero 24, 2008

jueves, enero 03, 2008

Resistir


No me preguntes porqué. No me preguntes cómo. Solo se que no me olvidé.
Yo no estuve esa noche, pero si hubiéramos estado?


Poder jugar en otro juego es lo que imagino. Donde la gente de mierda este muerta y los buenos, vivos”


No me lastimes más Cromagñon de recuerdos que marchitan razones injustas por un par de dólares de más. Qué precio debe tener la vida para aquellos que no tienen la suerte de escuchar su ultimo rock and roll. Cables sobre mi cabeza, arrojan el veredicto de una noche de negligencia, precipitando las sombras de las zapatillas que ya no disfrutan dueño, las mismas que fueron testigos de la causa y consecuencia de un país bananero, imperfecto, reyes del chorizo, la coca, la coima y el vino.


“Que no se quede mi pueblo dormido, que ya no me engañen más ni jueguen conmigo”


No hay islas, ni juicios políticos que traten de impedir que mi cabeza deje de lado la ingratitud de unos pocos y las lagrimas de unos cuantos.
Y hubo una Flor radiante, que por estas épocas me pasa a visitar, para cantarme un rock and roll con una risa contagiosa. No quiero ser hipócrita del recuerdo. No participo de marchas, ni de banderas, de homenajes, ni de rezos. Pero nadie me quita la imagen de aquella Flor yendo hacia un cielo callejero, contiguo a un centenar de oquedades esperando su turno en un último saludo.
Yo no estuve esa noche y si lees esto tal vez vos tampoco. Me importa poco que te guste, ni que sirva para algo.
Yo no estuve esa noche, pero si hubiéramos estado?


“El éxito será eterno, será eterna la Flor, el ser humano y la verdad”

viernes, diciembre 14, 2007

Segundos

Recién me sucedio algo extraño. O no, nose...
De golpe percibí un "aroma" particular que me hizo creer que estabas al lado mio. Y aunque luego me percaté que solo era una sensación, fueron lindos los segundos que creí que así era...

lunes, diciembre 03, 2007

Cuentos de Diván (Edición Especial)

Por Gabio
Psicoanalista: No pensé que volvería.
Julieta: Yo tampoco
P: ¿Entonces?
J: Acá estamos Doctor, Sola.
P: ¿Le molesta? La soledad, digo
J: Me molesta no entender el por qué de mi soledad. Soy una mujer independiente, que cuando no estoy trabajando, estoy capacitándome en alguna cuestión, solo para mejorar mi parte intelectual. Odio complicarle la vida a los demás, desarrolle una increíble capacidad para hacerme cargo de mis cosas. Visito a mis padres los sábados libres y a mis abuelos los domingos. Los jueves ceno con amigas. No soy una mujer problemática, no me gusta pelear, nunca entendí los celos infundados. Los miércoles tomo clases de pintura y los lunes cocino para toda la semana. Es verdad que detesto planchar, pero prefiero hacerlo los martes antes de usa ropa arrugada. Cuando me enojo, siempre es conmigo misma, trato de irme lejos, reflexionar y solucionar lo que me disgustó. Me gusta leer el diario para estar informada. Me encanta sorprender. Riego todos los días mis plantas y si me queda tiempo libre redecoro mi casa.
Ah! y los más importante Doctor…
P: Imposible, ya no queda tiempo.

Los besos que no nos dimos

Te di un beso, me diste otro. No te podía dejar ir, pero los compromisos están para cumplirse me dijiste. Te bajé a abrir, me diste un beso, te di otro y partiste.
Volví y encontré un beso en el ascensor. Lo tomé y lo guardé en el bolsillo. Me puse a limpiar y encontré cuatro en la alacena, dieciséis entre las sábanas y ocho entre los sillones. Seguí buscando y tropecé con dos en el baño, siete en el balcón y uno en la heladera. Me lavé la cara y vislumbré dos más pegados en el espejo. Seguí recorriendo mi casa e iba reuniendo todos los besos que no nos dimos. Los puse en una bolsa y prometí guardarlos hasta que nos volvamos a ver.
Al día siguiente tomé la bolsa para ver si seguían allí. Y es extraño como funcionan los fenómenos. Muchos son inexplicables y misteriosos; indescifrables y hasta creíbles, pero a veces es así como los tenemos que interpretar. O es que tal vez que no se interpretan, sino que se sienten. Quién sabe, no?

Mientras aquellos besos dentro de la bolsa, se reproducen…

miércoles, noviembre 21, 2007

Cuentos de Diván (3º entrega)

Florencia: - Tengo la sensación de que cada vez que empiezo un romance, se desvanece.
Psicoanalista: - ¿Y como es eso?
F: - Por ejemplo el otro día conocí a un hombre en el subte. Estaba en la parada Carlos Pellegrini. Levante la mirada y estaban esos ojos verdes que me miraban. Esos mismos ojos que tampoco me sacaban la mirada de encima. Imaginé un mundo que no era mío, sino de los dos. Salíamos a cenar, caminábamos tomados de la mano. Cada beso una eternidad y cada suspiro mi muerte. Cada vez que hacíamos el amor era un armisticio entre mi energía y su cansancio, mi calma y su nerviosismo, sus caricias y mis rasguños.
Teníamos hijos. Viajábamos. Llegábamos a viejos…
P: ¿Qué ocurrió con ese hombre de ojos verdes?
F: - Dejó de mirarme...
P: - A veces es importante decir lo que sentimos o sentir lo que decimos. El silencio puede dejarnos sin testigos.
F: - Lindas palabras. Gracias.
P: - No fui yo. La que dijo lo que siente fuiste vos.

lunes, noviembre 12, 2007

Use Protector Solar


"Señoras y Señores: usen protector solar.

Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro, sería este: usen protector solar. Los científicos han comprobado los beneficios a largo plazo del protector solar, mientras que los consejos que les voy a dar no tienen ninguna base confiable y se basan únicamente en mi propia experiencia. He aquí mis consejos:

Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud. No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se te haya marchitado. Pero, créeme, dentro de 20 años cuando en fotos te veas a ti mismo comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como te imaginas. No te preocupes por el futuro. O preocúpate, sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle. Lo que sí es cierto, es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida, son aquellos que nunca pasaron por tu mente... de ésos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera.

Todos los días haz algo a lo que le temas. Canta. No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos. Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos, a veces se gana y a veces se pierde. La competencia es larga y al final solo compites contra ti mismo. Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (pero si consigues hacerlo, dime cómo hacerlo). Guarda tus cartas de amor. Tira los viejos extractos bancarios. Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida. Las personas más interesantes que he conocido no sabían que hacer con su vida cuando tenían 22 años. Es más, algunas de las personas mas interesantes que conozco tampoco lo sabían a los 40. Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas, sentirás la falta que te hacen cuando te fallen. Quizás te cases, quizás no. Quizás tengas hijos, quizás no. Quizás te divorcies a los 40. Quizás bailes el vals en tu 75º aniversario de bodas. Hagas lo que hagas, no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Siempre optarás por una cosa u otra, como todos los demás. Disfruta tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas. No le tengas miedo ni te preocupes de lo que piensen los demás, porque es el mejor instrumento que tendrás jamás. Baila, aunque tengas que hacerlo en la sala de tu casa. Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza, para lo único que sirven es para hacerte sentir feo. Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén. Llévate bien con tus hermanos, son el mejor vínculo con tu pasado y probablemente serán ellos los que te acompañarán en el futuro. Entiende que los amigos vienen y se van, pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño. Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres, porque cuanto más pase el tiempo, más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven. Vive en una ciudad alguna vez, pero múdate antes de que te endurezcas. Vive en el campo alguna vez, pero múdate antes de que te ablandes. Viaja. Acepta algunas verdades ineludibles: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán, y tú también te envejecerás. Y cuando seas viejo añorarás los tiempos cuando eras joven. Los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a los mayores. Respeta a los mayores. No esperes que nadie te mantenga, pues tal vez recibas una herencia, tal vez te cases con alguien rico, pero nunca sabrás cuánto durará. No te hagas demasiadas cosas en el pelo, porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85. Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar el pasado de la caneca de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo, dandole más valor del que tiene.

Pero hazme caso en lo del protector solar."


lunes, noviembre 05, 2007

De utopías y deseos

Él: - Andas sensible decías?
Ella: - Si, no se porque
Él: - Ya falta cada vez menos para tenerte
Ella: - Frases como esa me harían tan feliz. Si viviéramos otra situación, otra vida...
Él: - Hace falta?
Ella: - Otra vida?
Él: - Otra situación?
Ella: - Es complicada ésta
Él: - No creo. A veces nosotros la vemos asi
Ella: - Yo sensible, vos filósofo
Él: - Cuál es la diferencia?
Ella: - No, ninguna
Ella: - Me pasaria la noche entera conversando con un buen vino, unas frutillas con crema, tirada en el sillon, escuchando musica con moraleja
Él: - Espero que haya sido un deseo y no una utopía
Ella: Un deseo antojante diria yo
Él: - Entonces los deseos se cumplen
Ella: - No siempre.
Él: - Vivir los deseos, agotarlos en la vida es el destino de toda existencia.
Ella: - Deseo que se cumpla
Él: - Aquí estaré...

La mejor del mundo


Ramiro: - Mi mamá es la mejor del mundo!
Javier: - Si? Y por qué?
R: - Y, porque mi mamá me compra todo lo que yo quiero. Tengo mi pieza llena de juguetes. Hace unos días me compró una bici con 21 cambios. No sabes como anda! Va re rápido. Es re buena mi mamá.
J: - Si? Y por qué?
R: - Porque es así ella. Que se yo. Por ejemplo le paga a una persona para que me haga unos desayunos increíbles, todo para mí. Ah! Y no sabes! Ayer me compró un perro para que me acompañe todos los días a la plaza. Y como ella trabaja mucho me regalo un celular con radio y cámara requete bueno.
J: - Si? Y por qué?
R: - Ay! no entendes nada! Ella sabe que yo tengo muchos amigos del colegio y me regalo el celular para que pueda divertirme con ellos mientras estoy en la profe particular ¿entendés? Y vos? Tu mamá es mas buena que la mía?
J: - No creo. Yo tengo pocas cosas en mi pieza que me gusten, salvo un cuadro con ella en donde se vistió de payaso para mi cumpleaños. Mucho no me regala porque no tiene trabajo por eso pasa mucho tiempo conmigo. Siempre me dice que si necesito besos y abrazos ella me los regala todos los que yo quiera. Siempre me hace el desayuno y la comida. Es re rica la comida que hace ella. Y me parece que no tenemos perro porque ella me acompaña siempre a la plaza. Juega re mal a la pelota, me hace reír un montón. Y como siempre la estoy ayudando y ella me ayuda a mí a aprender cosas del cole, no me hace falta un celular ni una profe. Ah! y tooooodos los días, dice que me ama mucho.
R: Si? Y por qué?

sábado, octubre 20, 2007

Cuentos de Diván (2° entrega)

Walter: - No sé en qué fallamos doctor…
Psicoanalista: - No fallaron como pareja, se fallaron entre ustedes. ¿Pensás que realmente la conocías, Walter?
W: - Obvio que la conozco. 12 años en pareja. ¿Cómo no la voy a conocer? Sé como hacerla reír, cómo hacerla llorar. Sé que cada mañana cuando se despierta va y se toma un vaso de agua antes de preparar el desayuno. Sé que se suena los dedos antes de prender la computadora, que le gusta el mate amargo y los café bien dulces. Si me suena el celular en cierto momento del día sé que es ella. Cuando voy caminando por la calle y una persona pasa a mi lado con el mismo perfume, me es inevitable llamarla. Cada vez que la quiero sorprender adivina lo que voy a hacer. Había días que sabía cuándo iba a querer hacer el amor y cuando me iba a decir que le dolía la cabeza. Sé cuales son sus puntos débiles y su talón de Aquiles, el lugar exacto para hacerle cosquillas y que son 7 los puntos de una operación. Sé lo que más la enoja y que nunca se guarda nada. Sé que su número preferido es el 22 y su canción preferida es Hey Jude de los Beatles. No le gustan las frutas secas y es alérgica al ají molido y al queso crema. Le aburren los libros largos y odia el hígado. Siempre elije la pata del pollo y a Alanis Morissette para cantar en la ducha. Cuando se cambia la ropa me dice que el marrón y el negro no combinan...
Como verá doctor, la conozco de memoria, nada podría tomarme por sorpresa.
P: - Y no habrá sido eso?
W: - ¿Qué cosa Doctor?, ¿Conocerla de memoria? o ¿Haber perdido la capacidad de asombro?
P: - En ese orden Walter… en ese orden.

martes, octubre 09, 2007

El velociraptor del Área Chica

Por Mauro E. Zigliani
...el artesano de gira

Cuando uno comienza la historia de alguien que pasado el tiempo, se transforma en un símbolo futbolístico de cualquier institución, es necesario destacar las virtudes técnicas ligadas al balompié. Bueno, este no es el caso.
Hoy! Jóvenes!!, les voy contar la historia de un tipo que allá por los primeros años del siglo XXI, no se destacaba por su gambeta, ni por su elegancia para amasar la redonda, mucho menos por “matar” la pelota con el pecho, ni siquiera por su juego aéreo… sino por su ubicuidad dentro del rectángulo mas pequeño del campo: El Área Chica.
Su vida y obra pasó dentro de ese rectángulo, esa jaula que para un animal del gol como era Matías Gastón Arilli, mas conocido como “El Loco”, formaba parte de su hábitat natural.
Un desconocido alguna vez lo bautizó “el velociraptor”, vaya a saber uno que se le cruzó por la cabeza a esa persona, tal vez fue un error al señalarlo teniendo en cuenta que era en un partido nocturno; lo cierto es que nunca fue esclarecido ese suceso, pero quedo grabado en la memoria de todos los que alguna vez compartimos un lugar en el glorioso equipo del Furano FC, del que este exquisito jugador (lo de exquisito es por los maravillosos perfumes que usaba durante los partidos), también era fundador y tesorero.
Cuenta la leyenda, que su sola omnipresencia predisponía a comentarios de los rivales que intimidados ante semejante estampa, no dejaban de remarcar que había que estar cerca del “7” (número histórico de Arilli) porque “parece bueno”. A los 10 minutos de comenzado el juego, esas sospechas se desvanecían.
Pero donde sí levantaba suspiros inalterables, era en la platea femenina; ahí si que se desenvolvía como nadie. Al verlo pasar, las mujeres que observaban los partidos del tricolor, se perdían ante sus ojos, dejando para otros especialistas sus “yerros” futbolísticos más comunes.
Pero una tarde de invierno, cuando el sol moría detrás de unas nubes que ingratas lo cubrían, El Loco Arilli confeccionó su más maravillosa obra, el rebote.
Si señoras y señores, un majestuoso centro elevado desde la derecha por un pie mágico, fue conectado por la cabeza del delantero con el que hacía dupla, y fue a parar a las manos de un arquero que imberbe no retuvo… En ese preciso instante, cuando el mundo parecía paralizado, apareció él, el hombre gol de Furano Fútbol Club, para tomar ese rebote y con la sola utilización de su suela derecha, la empujó a la red para que todos se unan en el grito sagrado de gol.
El velociraptor, dinosaurio carnívoro fósil, no era capaz de volar porque su anatomía ósea se lo impedía. Pero según estudios mas modernos, sugieren que quizás los antepasados del velociraptor sí volaban, y que si retuvo las plumas fue para mantener el calor de su cuerpo, camuflaje, exhibición de cortejo sexual, incluso para mejorar la maniobrabilidad y aumentar el empuje durante la carrera.
Así sólo se entiende como Matías Gastón Arilli, “el loco”, llega un segunda antes que todos, es el más fulminante frente a sus rivales y convierte goles increíbles.
Así y sólo así, se entiende como a alguien se le puede haber ocurrido alguna vez, rebautizarlo como el Velociraptor del Área Chica…


Dedicado para el Cumpleaños de su amigo, el Loco Arilli (7)

martes, septiembre 25, 2007

Cuentos de Diván (1° entrega)


Psicoanalista: - Como se siente hoy Ricardo?
Ricardo: - Mal. Angustiado. Molesto.
P: - Mismo tema de siempre?
R: - Si…
P: - Lo escucho
R: - Se llama Miriam. La conocí hace poco. Una mujer muy linda, pero tiene ciertas actitudes que me están empezando a incomodar bastante. Por ejemplo cada vez que viene a mi casa no me cocina, ni me lava los platos. No digo que no me gusta que no sepa, sino que no me reproche lo que cocino. Cada vez que va al baño agarra el peine y me deja todos los pelos en el lavamanos. Fuma y siempre tiene olor a cigarrillo. Cada vez que estamos en la cama ella no se mueve y prácticamente tengo que hacer todo yo. Ronca doctor! Y siempre se queda con toda la sabana. Nunca me agradece las cosas que yo hago por ella, ni tampoco me devuelve las llamadas. Cada vez que vamos al cine ella elige la película que no quiero ver. Tenemos gusto de música diferente. Su gusto por la vestimenta que se pone es raro. Nunca combina los colores y siempre tiene aspecto de dejada. Nunca se pinta cada vez que la invito a una cena romántica y critica siempre el lugar donde la llevo. Juzga a mis amigos y habla mal de ellos. No me pone atención mientras estoy hablando. Siempre llega tarde a una cita, en realidad siempre que nos encontramos en algún lado. Caprichosa y desconfiada. Siempre me pide que le compre algo y una vez que lo tiene me pregunta de dónde saqué el dinero. Cada vez que viene a casa habla mucho con las amigas desde mi teléfono. A veces pienso que me oculta cosas y tiene muchos amigos varones. No soy celoso, pero que se yo… todavía no conocí a ninguno. Odia las velas y sahumerios. Ella es de River y yo de Boca. Ella radical y yo peronista doctor…
P: - Aha… ¿algo mas?
R: - Si doctor… la amo.